martes, 1 de julio de 2014

Verano

  Verano. Empieza como una ilusión, como un tiempo fuera, un suspiro al vacío. Empieza como un cuaderno nuevo, sin líneas, sin números ni nada que le de orden. De pronto, comienza a tomar forma, rumbo. Aquella ilusión se concreta y aquel vacío se vuelve un túnel, una especie de camino iluminado, un camino sin fin. El cuaderno ya no lo es, ahora es un libro, una historia que está siendo escrita. El verano ahora tiene nombre, fecha, pasado, presente y futuro.

  El camino empieza a estrecharse, a marchitarse. Recuerda haber sido el causante de sonrisas, amores, ilusiones y deseos y empieza a enojarse, se torna un monstruo sin rostro, sin temperatura ni garras, sólo toma tu felicidad y la guarda. El peor tipo de demonio que existe. El nombre inicia su distorsión y es evocado aquel suspiro insinuador de esperanza a ser devuelto a su pulmón.

  Invierno. Verano.