sábado, 19 de septiembre de 2015

Póstumo

  Antes de ti, las pieles y los olores eran pasajeros y ordinarios, me bastaba absorber cierta dosis para satisfacerme, pero contigo es otro el juego... Cada vez que te consumo aspiro una delgada capa de tu esencia, debajo descubro que hay otra y otra y otra y de repente me encuentro prisionera de mi insaciable sentido cazador. ¿Por qué eres tú y no él? ¿Qué te hace tan terroríficamente deseable?
  Mi pudor tiene miedo de ser corrompido, así que huye al instante de percibir tu nombre y es despertada la bestia, ella sonríe fatalmente y empieza a danzar ¡Oh, pobre de su víctima! Ha estado mucho tiempo en hiberno, tanto que salpica polvo al sacudirse. Mi advertencia hacia ti: déjate amar por ella. Ella es real.