domingo, 19 de mayo de 2013

Limbo

   Picazón en la entrepierna que desgarra mi quietud. Desenfoque interrumpido por distracción del alma que ya no aguanta un silencio.  Palabras mudas y sonidos que brotan de labios secos deseando el elixir del vicio. Pulmones que absorben el humo de cigarrillos importados y la mente queriendo aterrizar en el momento, pero se pierde. Picazón en la entrepierna que enciende un nuevo desenfoque y coloca una máscara con indicios de humanidad, siguiendo el protocolo de afirmación. Garganta que pronuncia sílabas incontenibles e inauditas. Oídos que perciben su nombre. Estado que ni la mas corrosiva hierba podría despejar. Párpados pesados y un sólo pensamiento, uno borroso y muy difuso, no sé cual es, pero lo produjo mi mente.