lunes, 2 de noviembre de 2015

Evocando--- por Augusto Mendiburu

      Siento el amor como cuando tenia catorce, mi primer amor. Aquella angustia, incertidumbre, que al mismo tiempo era tan especial, ese nudo en el corazón o peor aun, ese hueco en el estómago, ese capricho, las ganas y el provecho de cada instante, tocando, sintiendo, el corazón suspira. Mis ojos se deleitan del paisaje por instantes, mis manos tienen la dicha de sentir y mi lengua saborear esa textura carnosa con olor a desesperación. Olores, placeres, caricias, todos ellos en el alma, sentirme vivo por momentos en ese pacto de amor instantáneo. La vida sigue, las historias se repiten una y otra vez como etapas. ¡Qué buenas etapas! Libertad y al mismo tiempo esclavitud, ésta te deja dependiente ya que la adicción se vuelve parte de la rutina. ¿Hasta qué punto querer sentir de esta manera en la deriva de pensamientos incontrolables y fantasías? Llevarte al éxtasis. Sobornar tu mente con miradas y gestos, cada pequeño detalle cobrando vida y haciendo magia dentro de tu ser, haciendo que todo a tu alrededor, el que siempre luce igual, parezca tan distinto. Empieza una energía motivadora y sin razones también el miedo a que esto termine súbitamente, pero, ¿por qué temer? Parece tan bueno, tan real. ¿Qué tanto lo es? ¿Cuánto tiempo dura? No es una tarea fácil sobrellevar todo esto y no quisiera saberlo, tan solo disfrutarlo durante el tiempo que exista y durante el que la vida me lo permita. Todo es infinito, tan solo se muta. Sabemos que algo diferente comienza y de nuevo, siento el amor como cuando tenia catorce.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Póstumo

  Antes de ti, las pieles y los olores eran pasajeros y ordinarios, me bastaba absorber cierta dosis para satisfacerme, pero contigo es otro el juego... Cada vez que te consumo aspiro una delgada capa de tu esencia, debajo descubro que hay otra y otra y otra y de repente me encuentro prisionera de mi insaciable sentido cazador. ¿Por qué eres tú y no él? ¿Qué te hace tan terroríficamente deseable?
  Mi pudor tiene miedo de ser corrompido, así que huye al instante de percibir tu nombre y es despertada la bestia, ella sonríe fatalmente y empieza a danzar ¡Oh, pobre de su víctima! Ha estado mucho tiempo en hiberno, tanto que salpica polvo al sacudirse. Mi advertencia hacia ti: déjate amar por ella. Ella es real.

viernes, 28 de agosto de 2015

Cachetada

   Y avanzo, mi mirada se dirige hacia el cielo, mi rostro se viste de gala y se adorna con su mejor sonrisa. Pues así ando, paso por paso. Mi caminar va al ritmo de una sinfonía flotante... De repente, mi mejilla es perturbada por una gota de agua punzante y grosera que se torna precursora de una tormenta. Mi rostro es obligado a cambiar su proyección, ahora mira hacia el suelo y caigo en la cuenta de que no es igual a aquel azul y basto lugar, éste no es una ilusión, es real, objetivo, duro y mortal. El agua me acosa y empiezo a sentirme ahogada. Mis pasos son pesados, parecen esclavos cansados. Intento correr, saltar, alcanzar mi paraíso, pero el suelo no me deja tomar impulso y además, me encuentro adherida a la superficie.
   La realidad decidió atacarme, someterme, acabó de gritar sus palabras: "oscuridad, maldad, fracasos, también existen, pero el cielo no se mudará de planeta ni tampoco envejecerá"
   Pienso: Necesito un buen calzado para recorrer todos los suelos hasta mi cielo.

martes, 11 de agosto de 2015

Abrazo de agosto

   Mi pecho contra el tuyo está. Soy capaz de sentir tu corazón bombear vida, tu cuerpo dilatarse intermitentemente y apoderarse del mío. Entre ambos nace una sinfonía interpretada por energía, colores, olores, sentimientos... Me convierto en perceptora nata de tu interior, casi puedo describir tus pensamientos.
Mis manos deciden entonces memorizar tu espalda, no la pretenden olvidar, delinean tus curvas y colorean tu piel, la desean tatuar en sus palmas.
Nuestros cuellos se adhieren sin esfuerzo alguno, uno es la llave, el otro la cerradura, encajan perfecto y gozan de eternidad.
Inhala, exhala. Inhala, exhala. Este ciclo nos hace recordar que nada es para siempre, sin embargo, nos declaramos rebeldes y aplicamos la fuerza contra el otro.
Flotamos sin consciencia, estamos sumergidos en mundos paralelos en donde la tranquilidad nos vuelve ligeros, ausentes del caos.
Abrázame fuerte. Dulce, dominante, pero hazlo ya que no quiero aterrizar.

sábado, 8 de agosto de 2015

Crisis

A veces me encuentro atónita y asqueada de pertenecer a esta raza animal tan egocéntrica y estúpida. Sus narices son tan grandes y su periferia tan selectiva que se vuelven inmunes a comprender la realidad.
La vida es una simplicidad tan explícita que nos da miedo enfocarla. Preferimos tildarla de misteriosa  y absurdamente evadimos lo que esta ahí.
Tenemos valores, moral, ética, leyes... Son sólo palabras que encuentro repugnantes al conocer su objetivo, ¡qué asco!, asco mil veces. No quiero ni mencionar al dinero, él es el diablo en persona y a él lo tenemos mas presente que al propio "Dios".
Los errores son un milagro, nos recuerdan que no somos "superiores", sino humanos, animales, unos seres mas en ésta microscópica burbuja de oxigeno.
Y es ahora cuando siento la necesidad de recalcar que todo lo que hagamos mientras respiramos es para nosotros, para mas nadie, además, quien seas y lo que hagas ahora no cambiará tu destino, el dejar de existir.
Sólo pido esto:
Menos juicios y mas comprensión.

Menos palabras y mas acciones.

Menos apretones de manos y mas miradas directas.
Menos vestiduras y mas relleno.
Menos gritos y mas besos.
Menos odio y mas amor.

miércoles, 29 de julio de 2015

Sensación

Pasa el recuerdo y deja secuelas sensitivas.
Secuelas que expulsan a vellos rebeldes de su cuero.
El pecho parece exprimirse por una fuerza benévola, que lejos de dañar, lo rejuvenece.
La cuna de la vida también palpita, recuerda su existencia y se baña de calor.

Pasa el recuerdo y deja secuelas sensitivas.
Secuelas que expulsan lágrimas amargas de su cuenca.
El pecho parece asfixiarse, ésta vez la fuerza pretende dañar.
La cuna de la vida muere en el acto y un gran frío recorre el cadáver.

Pasa el recuerdo y deja secuelas sensitivas.
Secuelas que expulsan humanidad.

jueves, 9 de abril de 2015

Juego Marginado

Juego de sexos. Juego de subconscientes voluntarios. Juego de criaturas pasionales. Aquel con aroma rico en testosterona es débil y manipulado mientras finge ser el dominante en la obra. Ambos seres extasiados están. Perdidos en el tiempo y en el espacio. Perdidos en el tacto y confundidos entre sentidos excitados. Carne humana, tan agria y tan dulce, tan suave y tan captora. El juego se torna en un psicótropo del que ambos desean depender. Nos enamoramos de su ceremonia de posesión, queremos ser el premio, la víctima, el último aliento de aquel marginado acto. Todo en sus febriles cuerpos se tensa y es invocada la bestia. Monstruo bipolar hambriento de un odioso amor, de una sutil brusquedad y de una humanidad perfecta. Aparece la sed y el tiempo retumba. Ocurre una pausa. Una pausa cuyo cuero es viejo, ignorante de su muerte en su eterno retiro. Juego de sexos. Juego de... Humanos.